Oficiales
La organización de la iglesia
Para cumplir eficazmente la gran comisión encomendada por nuestro Señor Jesucristo (Mateo 28:18-20; Marcos 16:15-16), desarrollar la obra evangelizadora con diligencia en el tiempo que nos ha sido concedido, preservar la unidad de la fe y asegurar el funcionamiento armonioso de la iglesia, es indispensable contar con una organización fundamentada en principios bíblicos de orden, responsabilidad y cooperación.
Las Sagradas Escrituras revelan que Dios es un Dios de orden. En el cielo, todo funciona en perfecta armonía; la obediencia, la disciplina y la organización caracterizan el servicio de los ángeles y el desarrollo de los planes divinos. De igual manera, Dios espera que su pueblo en la tierra refleje estos mismos principios en el cumplimiento de su misión.
La inspiración divina declara: “El éxito sólo puede acompañar al orden y a la acción armónica. Dios exige orden y sistema en su obra en nuestros días tanto como los exigía en los días de Israel. Todos los que trabajan para él han de actuar con inteligencia, no en forma negligente o al azar. Él quiere que su obra se haga con fe y exactitud, para que pueda poner sobre ella el sello de su aprobación” (Patriarcas y Profetas, p. 393).
Propósito y objetivo de la organización.
“A medida que nuestros miembros fueron aumentando, resultó evidente que sin alguna forma de organización habría gran confusión, y la obra no se
realizaría con éxito. La organización era indispensable para proporcionar sostén al ministerio, para dirigir la obra en nuevos territorios, para proteger
tanto a las iglesias como a los ministros de los miembros indignos, para retener las propiedades de la iglesia, para la publicación de la verdad por
medio de la prensa, y para muchos otros objetivos”.
Necesitamos sostener las cuerdas en forma pareja, para que no se quebrante el sistema de regulación y orden. De esta manera no se dará
ocasión a elementos desordenados para dominar la obra en este tiempo.
Vivimos en una época cuando el orden, el método y la unidad de acción son esenciales, y la verdad debe ser el vínculo que nos una con fuertes lazos
para que no se manifieste ningún esfuerzo desordenado entre los obreros. Si aparecen manifestaciones de desorden, debemos tener claro discernimiento
para diferenciar entre lo espurio y lo genuino. –Testimonios para Ministros, p. 26, 228.
Importancia de la organización.
“Que nadie albergue el pensamiento de que podemos prescindir de la organización. La erección de esta estructura nos ha costado mucho estudio y
muchas oraciones en demanda de sabiduría, que sabemos que Dios ha contestado. Ha sido edificada por su dirección, a base de mucho sacrificio y
conflicto. Que ninguno de nuestros hermanos esté tan engañado como para intentar derribarla, porque así crearíais una situación en la que ni siquiera
soñáis. En el nombre del Señor os declaro que la organización ha de permanecer, fortalecida, establecida, fijada.” –Testimonios para Ministros, pp.
27, 28.
Niveles organizacionales
«Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y
tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y
pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.» Números 11: 16, 17
De acuerdo con el consejo de Jetro (Éxodo 18:21, 22) de tener gobernantes de diez, cincuenta, cien y mil, y luego Moisés con los setenta ancianos,
creemos que es bueno para la iglesia de Dios hoy tener una estructura similar:
• Iglesia
• Asociaciones o campos misioneros
• Union
Comité plenario
La dirección y administración de la iglesia local estarán a cargo de los oficiales elegidos por la congregación, quienes tendrán la responsabilidad de velar por el
desarrollo espiritual, misionero, administrativo y financiero de la iglesia.
En Colombia, el Comité Plenario está integrado por nueve (9) miembros, manteniendo siempre un número impar para facilitar la toma de decisiones.
Formarán parte de este comité, por razón de su cargo, el Presidente, el Secretario y el Tesorero, junto con los demás oficiales elegidos por la congregación de
acuerdo con las necesidades y el desarrollo de la obra local.
La elección de los oficiales de la iglesia constituye una responsabilidad sagrada, ya que el bienestar espiritual, el crecimiento misionero y la estabilidad administrativa de la congregación dependen en gran medida de la fidelidad y consagración de quienes son llamados a servir.
Por esta razón, la iglesia deberá ejercer el mayor cuidado al seleccionar hombres y mujeres para ocupar cargos de responsabilidad. Los candidatos deberán ser
miembros en plena comunión, de buen testimonio cristiano, leales a los principios bíblicos y a la organización de la iglesia, manifestando una vida de consagración y compromiso con la causa de Dios.
Todos los que sean llamados a desempeñar responsabilidades dentro de la iglesia deberán caracterizarse por la humildad, la prudencia, la paz, la justicia, la
honestidad y el espíritu de servicio. Asimismo, deberán ser personas diligentes, libres de intereses egoístas, respetuosas, hospitalarias y capaces de trabajar en
armonía con sus hermanos, procurando siempre la unidad y el progreso de la obra de Dios.
El Comité Plenario se reúne periódicamente para analizar, planificar y tomar decisiones relacionadas con la marcha de la iglesia, procurando que todas sus
acciones se desarrollen en conformidad con las Sagradas Escrituras, los reglamentos de la organización y la dirección del Espíritu Santo.
